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Mirada de género en el medio rural

Actualmente incluir la perspectiva de género en las políticas públicas es una necesidad imperiosa. Todos los organismos, nacionales e internacionales reconocen que la desigualdad de género además de ser injusta es un obstáculo en el logro de las metas y objetivos de un sinnúmero de políticas de Estado.

En ese marco, resulta clave reconocer que el cómo se incorpora esta mirada y más específicamente cómo se incluye esa perspectiva en forma transversal requiere de un conocimiento técnico. No cualquier forma de incorporar a las mujeres en las actividades ni cualquier mensaje en materia de equidad es útil para los diferentes contextos; son importantes las experiencias en las que, en aras de incorporar esta mirada, se han realizado acciones que multiplican las horas de trabajo de las mujeres o las estigmatizan u homogenizan reforzando el estereotipo dominante sobre ellas, por destacar algunos de los efectos negativos y no deseados de acciones poco planificadas o mal ajustadas a los territorios. En muchas ocasiones los países del sur han cuestionado los límites y vigencia de las recomendaciones o experiencias internacionales en la realidad local, mucho más se ha cuestionado la vigencia de las acciones urbanas en la realidad rural, campesina e indígena.

Es frente a eso que la metodología de Transversalidad Participativa que hemos venido desarrollando en el compromiso de Gobierno Abierto “Mirada de género y juventud en el medio rural” parte de reconocer que la Transversalidad de Género es un conocimiento técnico. Al mismo tiempo los pactos de género y las diferencias entre territorios, áreas de conocimiento y producción, realidades nacionales y locales y un conjunto de otros factores hacen que cualquier iniciativa deba sentar sus bases en lo pertinente y necesario para la realidad específica en la que se está trabajando.

                                                                                                                Foto: DGDR/MGAP

 

La metodología de Transversalidad Participativa se orienta a construir recomendaciones de políticas públicas situadas, para áreas rurales, políticas agropecuarias y rubros o innovaciones productivas específicas. Las recomendaciones se construyen a partir del dialogo técnico – población mediante dinámicas de participación ciudadana donde las personas participantes revisan su vida cotidiana desde una perspectiva de género, y a la vez que se revisan, forman y transforman, incorporan elementos para describir, analizar y proponer en relación un área particular de la producción agropecuaria o rural de la que son protagonistas.

Para estos procesos de Transversalidad Participativa la metodología supone 2 o 3 días de convivencia entre personas, usualmente mujeres rurales, vinculadas al tema de interés y a transversalizar. Ya se han construido recomendaciones para Cambio Climático, Caminería Rural, Asistencia Técnica y Crédito agropecuario, entre otros temas. Estas mujeres durante esos tres días trabajan con metodologías participativas introduciendo paulatinamente conceptos de género y poniendo en dialogo esos conceptos con lo que viven a diario. Esto permite que durante el proceso de trabajar entre ellas, junto al equipo técnico y continuar revisando en los ámbitos de convivencia vayan advirtiendo aspectos comunes, sistemáticos de su situación que sólo las afecta a ellas por su condición de mujeres y qué son evidentes en esa producción agropecuaria específica. Revisitando su propia vida y producción desde las categorías de género, pero con dinámicas adecuadas a la población, estas participantes ven con una nueva mirada la vida cotidiana y logran detectar manifestaciones de desigualdad y ámbitos donde es posible modificar y/o focalizar las políticas que, al inicio de la experiencia, suelen no detectar.

                                                                                                              Foto: DGDR/MGAP

Por su parte, los equipos técnicos desarrollan un proceso de detección y diagnóstico de desigualdades para áreas donde existen prácticamente nulos antecedentes, o en las que los antecedentes no se ajustan a la realidad del país y/o de la producción. La Transversalidad Participativa no es sólo un proceso de formación para quienes participan, es además una herramienta de ajuste, territorialización y construcción de pertinencia de los acuerdos internacionales en materia de equidad de género para realidades no hegemónicas.

Descargar Metodologías participativas y género en el Desarrollo Rural (.pdf , 353 KB)
Acceder al 4to Plan de Acción Nacional de Gobierno Abierto 
Acceder al Mirador de Gobierno Abierto

Artículo generado por Lic. (Mag.) Paula Florit - Asesora en Género y Fomento
División de Asistencia Técnica y Extensión Rural
Dirección General de Desarrollo Rural
Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca

 

 

 

 


07/03/2019

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