Brecha Digital e Inclusión social
¿Qué es la Brecha Digital?
“Las nuevas tecnologías tienen efectos formidables, pero ambivalentes. Pueden reducir la desigualdad o aumentarla; pueden facilitar relaciones sociales más horizontales o reforzar algunas jerarquías autoritarias; pueden empoderar a los individuos o conducir a la limitación de su autonomía y crear dependencia; pueden generar espacios de integración social o ser un factor de exclusión.
La sociedad y las personas hacen la diferencia entre aprovechar sus oportunidades o sucumbir ante sus amenazas. Sus características, sus fortalezas, sus orientaciones culturales y políticas, sus formas de organización y modos de actuar, la imagen que tienen de sí mismas, aquello en lo que sueñan y cómo conversan, las instituciones que crean y las políticas que impulsan, son los factores que permiten o impiden un uso adecuado de las tecnologías”.
Fuente: Desarrollo Humano en Chile. Las nuevas tecnologías: ¿un salto al futuro? (2006); pp.199
“Al igual que en el caso de bienes fundamentales para el bienestar, como educación, salud y vivienda, las TIC también están sujetas a las imperfecciones de los mercados. Si éstas no son corregidas, pueden terminar consolidando, o aumentando, las brechas existentes”.
Fuente: Informe sobre desarrollo humano para Mercosur 2009-2010, Innovar para incluir: jóvenes y desarrollo humano; pp. 211
La Brecha Digital hace referencia a las diferencias socioeconómicas que se establecen entre las comunidades que tienen acceso a los medios digitales y las que no, así como a la capacidad diferencial que tienen sus integrantes de utilizar adecuadamente los mismos.
Si bien en los “inicios” de la Sociedad de la Información se hacía énfasis en el acceso a recursos tecnológicos emergentes como la tenencia de PC, Internet y teléfono móvil; al expandirse el alcance de éstos, el foco de la misma se amplió contemplando también los usos de los medios digitales: ¿con qué frecuencia y para qué se utiliza el correo electrónico?, ¿se descargan y/o se generan contenidos?, ¿cómo y quiénes utilizan las redes sociales?, etc.
“…La información sobre qué buscar y el conocimiento sobre cómo utilizar el mensaje serán esenciales para experimentar verdaderamente un sistema diferente de los medios de comunicación de masas estándar personalizados. Así pues, el mundo multimedia será habitado por dos poblaciones muy distintas: los interactuantes y los interactuados, es decir, aquellos capaces de seleccionar circuitos de comunicación multidireccionales y aquellos a los que se les proporciona un número limitado de opciones preempaquetadas. Y quién es qué será determinado en buena medida por la clase, la raza, el género y el país…”
Fuente: Castells, M. (1998); La era de la información. Economía, Sociedad y Cultura: Vol. 1 La Sociedad en Red; Madrid:Alianza; pp. 404
Entonces, tal como propone el Informe de Desarrollo Humano de Chile 2006: “…las brechas digitales deben abordarse superando la distinción exclusiva entre “estar dentro” y “estar fuera” (…) Insistir en la noción previa de brecha puede hacer perder de vista el hecho de que, cada vez más, el problema no es estar dentro del mundo virtual, sino cómo se está ahí”.
Fuente: Desarrollo Humano en Chile. Las nuevas tecnologías: ¿un salto al futuro? (2006); pp. 21
La Brecha Digital debe ser abordada adecuadamente, construyendo políticas públicas para integrar y generar capacidades ya no sólo en los sujetos “desconectados”, sino también entre los que tienen acceso a las TIC pero no logran aprovecharlas para obtener el bienestar que se desprende de éstas.
Las consecuencias que conlleva encontrarse en los márgenes del mundo tecnológico ya no se remiten únicamente al manejo de la tecnología, sino que afectan a la capacidad general del sujeto para interactuar con la sociedad, así como la de generar bienestar, satisfacción y una buena calidad de vida para sí mismo y su familia.
“Los procesos de globalización generan un aumento de los umbrales de calificación requeridos para participar en los circuitos principales de la sociedad. En los sectores del mercado de trabajo con mayor expansión y mayor productividad, ello implica una demanda de mayores niveles educativos, pero también de habilidades y conocimientos relacionados con el manejo de las TIC. (...) Esas demandas no se limitan exclusivamente al mercado laboral. Cada vez más, el funcionamiento de distintas áreas de la vida social y cultural, así como de actividades vinculadas al cumplimiento de obligaciones con diferentes instituciones privadas y públicas, tiende a organizarse en torno a las nuevas tecnologías.
Por ejemplo, para realizar un trámite impositivo, anotarse en la universidad o hacer una gestión bancaria, resulta muy útil, a veces imprescindible, tener acceso a Internet y saber utilizar la red. Para los sectores de la población sin acceso a las TIC, los cambios en los requisitos para aprovechar las oportunidades de bienestar asociadas a las esferas mencionadas implican un aumento de su vulnerabilidad a la exclusión social”.
Fuente: Informe sobre desarrollo humano para Mercosur 2009-2010, Innovar para incluir: jóvenes y desarrollo humano; pp. 171
Asimismo, es quizás para los jóvenes (segmento de la sociedad que más rápido incorpora estas nuevas tecnologías), que las consecuencias de la Brecha digital son más notorias.
Sucede que “para los jóvenes urbanos, la noción de ciudadanía plena comprende –entre sus pilares fundamentales– la participación…” en las nuevas redes, producto de la Sociedad de la Información y el Conocimiento; y el acceso a las TIC como un derecho social básico sin cuyo ejercicio es difícil la pertenencia plena.
Fuente: Informe sobre desarrollo humano para Mercosur 2009-2010, Innovar para incluir: jóvenes y desarrollo humano; pp. 175 y 204.
En última instancia, al igual que lo que sucede con todo tipo de tecnologías, puede sostenerse que las vinculadas a la información y comunicación “no importan por sí mismas; lo relevante es lo que les pasa a las personas que las usan y a las sociedades que se organizan en torno a ellas”.
Fuente: Desarrollo Humano en Chile. Las nuevas tecnologías: ¿un salto al futuro? (2006); pp. 31
Recomendaciones del informe de Desarrollo Humano en Chile para abordar la Brecha Digital |
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1- Reconocer las múltiples dimensiones de la Brecha Digital “(…) Hay que perfeccionar y complejizar el concepto habitual de brecha digital para iluminar el campo sobre el que se debe actuar para superar las diferencias que limitan el acceso y uso equitativo de las TIC”. (Ver recuadro del Informe sobre desarrollo humano para Mercosur 2009-2010 sobre las tres dimensiones de la Brecha Digital). |
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2- Saber para qué usar las TIC “Las nuevas tecnologías pueden servir a muchos objetivos y tienen efectos ambivalentes. Cuando se usan como un fin en sí mismo no siempre crean aquellas oportunidades que importan al Desarrollo Humano. (…) una condición básica para su adecuado aprovechamiento es subordinarlas a fines claramente explicitados, y éticamente legítimos, que guíen su uso concreto y sirvan de criterio de adaptación. (…) Cuando faltan estas finalidades, es difícil subordinar las tecnologías al desarrollo personal y social y surgen riesgos importantes, como la dependencia de los individuos, el repliegue de las relaciones personales y colectivas, formas de control y violación de la privacidad, etcétera. La reflexión y el diálogo sobre el sentido de uso es uno de los “software” más importantes para el buen funcionamiento de un computador. Además, la reflexión acerca de los fines de las nuevas tecnologías puede contribuir a reducir aquellas formas bastante extendidas de autoexclusión digital que se sustentan en el temor y en el prejuicio”. |
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3- Promover regulaciones que resguarden los derechos de las personas “Algunos derechos de las personas pueden verse vulnerados por la expansión de las TIC y algunos de sus usos pueden tener efectos nocivos. Estos riesgos se despliegan en dos niveles relacionados. El primero se refiere a los riesgos para la subjetividad individual que resultan de un uso nocivo de las nuevas tecnologías, derivados de la dependencia y el aislamiento. El segundo alude a las amenazas para ciertos derechos, como la violación de la privacidad y las posibilidades de control casi permanente de las personas. Si bien aún son poco conocidos y no han tenido hasta ahora una expresión masiva, la comunidad de especialistas ha llamado la atención acerca de la necesidad de anticiparlos”. |
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4- Neutralizar el impacto del orden social preexistente “Actualmente, el mayor potencial de las TIC está en su capacidad para formar redes digitales y permitir el acceso a ellas. Gracias a sus capacidades técnicas, las redes pueden ampliar significativamente el poder de las personas, los grupos y las instituciones. Pero, al mismo tiempo, pueden crear estructuras de relaciones sociales que reproduzcan las desigualdades y jerarquías de la sociedad donde se instalan o, incluso, crear desigualdades y exclusiones de nuevo tipo. (…) La expansión de las redes digitales es también, pues, un campo de poder, donde se disputan los derechos de acceso y propiedad de la información y, además, se lucha por la definición de jerarquías y derechos de participación. No es esperable que el impacto de estructuras desiguales, poco participativas o de control jerárquico sobre las redes digitales se revierta por sí solo. Parece necesario que el diseño de redes aborde reflexiva y críticamente el tipo de relaciones y jerarquías sociales que promueven”. |
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5- Enmarcar las TIC en una historia social del desarrollo del país “…las personas suelen percibir el despliegue de las TIC como un fenómeno impulsado por la fuerza incontrolable de un sistema económico que se mueve globalmente. Se piensa que ese avance tiene una fuerza tal que sería ilusorio pretender alterarlo a nivel nacional, menos aun a través de una voluntad colectiva de la sociedad. (…) En la discusión sobre el sentido y función de las nuevas tecnologías, es necesario devolver a las personas y a la sociedad su papel en la producción de los cambios”. |
Fuente: Desarrollo Humano en Chile. Las nuevas tecnologías: ¿un salto al futuro? (2006); pp. 20-22
A modo de resumen:
"La brecha o divisoria digital tiene tres dimensiones. Primero, las limitaciones en el acceso material a las tecnologías (computadores, internet, redes), así como la calidad de ese acceso, están determinadas por características demográficas. Segundo, la brecha por diferencias subjetivas se refiere a la desigual capacidad individual para usar las tecnologías que resultan de las imágenes de sí y del entorno, así como de las orientaciones para la acción que se derivan de la cultura a la que se pertenece. Tercero, el acceso y circulación por las redes y el tipo de papeles y privilegios que cada usuario puede adquirir en ellas tienden a estar fuertemente influidos por la posición que éste ocupa en las jerarquías sociales, lo cual las constituye en un criterio de segmentación también al interior de la red. Estas tres formas de brecha digital pueden reforzarse mutuamente, creando en algunos sectores sociales formas de exclusión digital muy agudas.
Lo anterior indica que las brechas digitales deben abordarse superando la distinción exclusiva entre ´estar dentro´ y ´estar fuera´; se refiere también a la posibilidad de adquirir y mantener al día las capacidades para hacer un uso provechoso de las TIC. Insistir en la noción previa de brecha puede hacer perder de vista el hecho de que, cada vez más, el problema no es estar dentro del mundo virtual, sino cómo se está ahí".
Fuente: Informe sobre desarrollo humano para Mercosur 2009-2010, Innovar para incluir: jóvenes y desarrollo humano; pp. 205
10/02/2010

